Morgan Freeman llega a España ante el estreno de ‘Dame 10 razones’ Abril 3, 2007
Posted by Mira Quien Habla in EL CINE.trackback
El norteamericano comparte con la española Paz Vega el filme, que se estrenará el próximo día 27
A punto de cumplir 70 años y con una de las carreras más sólidas a sus espaldas, Morgan Freeman reniega de todo lo que suene a celebridad: “Soy un actor -afirma-, no una star. Un actor interpreta personajes, algo que una estrella no puede hacer, pues siempre tiene que esconderse detrás de su imagen”.
Después de tres candidaturas al Oscar, logró la estatuilla como el viejo boxeador de “Million Dolar Baby”; fue, dice, “el punto al final de una frase” para este actor que a los 13 años supo que tenía “el don” de la interpretación y se dejó llevar por su instinto, a los 21 años, como confesó hoy en Madrid, donde presentó ‘Dame 10 razones’, filme independiente donde comparte protagonismo con Paz Vega y que se estrena el próximo día 27.
Freeman lleva toda la mañana encerrado en una habitación ofreciendo entrevistas, luego llegan las fotos, la conferencia de prensa, y más periodistas, ésta vez en pequeños grupos. “¿Es el final?” pregunta a la jefa de prensa, y cansado ya de una jornada “agotadora” comienza a responder serio y conciso. Pero pronto se deja llevar por su pasión y muestra esa intensa humanidad que le ha convertido en lo que es. Porque, como él mismo confiesa, “nunca” ha preparado un personaje, no ha ensayado.
La razón, ese instinto del que presume y que no es otra cosa que llevar a la pantalla la fuerza de su personalidad, algo que resalta la propia Paz Vega: “Es un ejemplo a seguir, por ser una estrella de su talla cargada de humildad, generosidad, sinceridad y ese punto de paz, increíble en Hollywood”.
En los títulos de crédito de ‘Dame 10 razones’ como personaje que encarna Freeman pone “él mismo”. Sin embargo, el actor que encarna en el filme, un profesional caído en el olvido y con miedo al compromiso, nada tiene que ver con él.
“No me interpreto a mí mismo, sino al actor descrito en el guión, pero cualquiera que lo encarnase lo llevaría a su terreno. De todas formas, resulta gracioso que en mi país digan que en esta comedia he sacado mi otro lado, porque no están acostumbrados a verme así”, cuenta Freeman.
El filme dibuja a un actor que vive en otro mundo, sin rozar la realidad. No es su caso: “Yo llevo una existencia tranquila, vivo en una pequeña ciudad, voy al súper, a la tintorería… Aunque en Estados Unidos sí tenemos un presidente que se cree sobrenatural”, cuenta este intérprete que comenzó tarde en el cine, tras labrarse una sólida carrera teatral.
“Ahora es más fácil trabajar en Hollywood que entonces. Antes había pocos estudios, pero hoy hay cientos de empresas que hacen cine, pequeñas producciones destinadas a los más diversos formatos, desde el cine al DVD o Internet”, cuenta Morgan Freeman, quien desde su empresa de producción ha dispuesto que “Dame 10 razones” se estrene al mismo tiempo en cines y en Internet.
“Estamos a punto de vivir un gran cambio tecnológico y mi socio es un experto en aplicar todas estas nuevas técnicas al cine, por eso estamos creando un sistema para la gestión de derechos digitales, con el que anticiparnos a lo que va a pasar, para que esa transformación, que ya se dio en la música, llegue al cine de una forma regulada”, explica.
A estas alturas, y sin parar de trabajar, Freeman alterna superproducciones con filmes de bajo presupuesto, pero confiesa que el hecho de que una película sea calificada de independiente no es sinónimo de calidad: “Cuando encuentras una joya de historia y personaje, debes fijarte en que el reparto sea adecuado, al igual que el director. Porque la gran trampa es que el guionista quiera dirigirla. Entonces suele pasar que no quiera dar la voz de ese personaje que escribió y conoce tan bien a un actor. Ser guionista y director puede resultar incompatible”.
Sin parar de trabajar, Freeman, quien sabedor del obligado encasillamiento a que Hollywood somete a sus actores, eligió los personajes positivos. Vio llegar un momento en que temió sentirse “tocado por un halo de santidad”.
Actualmente, a punto de repetir en su papel de Dios, “el más fácil de todos, porque ¿quien es Dios. Tú, yo, todos”, cuenta, Freeman dice, cargado de ironía, cómo esto marca un paso más en ese tipo de personajes: “Ahora soy la voz de la razón, de la lógica… Soy el gran poder”.
El mérito de su fructífera carrera reside en su creencia de que “nadie es capaz de hacer todo, porque todos tenemos nuestras limitaciones. Pero yo he elegido lo que sabía que podía hacer”, apunta Freeman, quien encara su futuro con un montón de proyectos regidos por la variedad de géneros y todos bajo un mismo prisma “la creatividad”.
Noticias de Agencias